Ventajas de vivir en el campo

Vivir en el campo

“Vivir en el campo”, esta bonita frase así dicha, nos evoca salud, buena vida, tranquilidad, menos estrés, mejor alimentación, aire limpio… En la mayoría de las ocasiones es cierto, y aunque este tipo de vida puede tener algún inconveniente, son tantas las ventajas que encontramos en ella que enseguida nos olvidamos de las pequeñas pegas que pueda tener.

Vivir en el campo está íntimamente relacionado con la vida laboral que tengamos, y no siempre es posible conciliar estos dos aspectos. Cuando hablamos de vivir en el medio rural no nos referimos a trabajar y vivir del campo, sino de otra actividad diferente a esta. Hablamos solamente de vivir en el campo, no de vivir de este.

OTRO RITMO DE VIDA

Estar alejado de la ciudad y disminuir la vida social puede que nos haga más propensos a entablar una buena conversación cuando tenemos la oportunidad, a saber disfrutar de una charla… pero es esta precisamente una de las principales razones que echa para atrás a la mayoría de las personas: la falta de contacto con otras personas, la soledad. Una soledad que muchos valoran y otros odian.

DE LA HUERTA A LA MESA

Vivir en el campo nos permite cultivar o criar algunos de los alimentos que comemos. Son muchas las personas que obtienen productos como huevos, leche, tomates o lechugas de su propia huerta. Ni que decir tiene que esto supone un trabajo extra considerable, pues cualquier huerto o animal necesita un mínimo de cuidado. Sólo hay que probar un tomate comprado y otro cultivado por uno mismo para notar la abismal diferencia: sabe a tomate.

Ventajas de vivir en el campo

EL PLACER DE LAS ESTRELLAS

Decir adiós a la rápida vida de la ciudad y regirse por la luz del día es una gozada. La vida cobra otro ritmo y todo se ve de otra manera. Disfrutar del aire fresco por la mañana bien temprano, mojarte los zapatos con el rocío de la hierba, oír al gallo cantar, desayunar tomando el sol o pasear o correr por caminos de tierra son uno de los miles placeres que nos proporciona esta vida campestre.

De la noche son protagonistas las estrellas. Descubrir los millones que tiene el cielo, pasear con la luz de la luna llena, oír lo grillos y el silencio más absoluto no deja indiferente a nadie y acaba envolviéndote de tal manera que olvidas en pocos minutos la frenética vida de la ciudad y el sueño recupera su función principal siendo mucho más reparador que de costumbre.
Ralph Waldo Emerson (escritor y filósofo) preguntó una vez: ¿Qué haríamos si las estrellas sólo salieran una vez cada cientos de años? Muy probablemente nadie dormiría esa noche, sería un acontecimiento mundial, un evento que la humanidad no podría perderse, cámaras de fotos, de video… todo para capturar semejante momento: ver las estrellas. Pues esto hecho ocurre todos los días y pasa desapercibido.

Ventajas de vivir en el campo

MEJORANDO LA SALUD

Estar rodeados de naturaleza se traduce en mejoras en la salud. Numerosos estudios relacionan directamente enfermedades y problemas respiratorios con el aire que se respira en la ciudad: aires acondicionados, fábricas o coches son causantes de ensuciar nuestros pulmones. Antes hablábamos de la limpieza mental que supone estar rodeados de verde y aire puro, en esta ocasión habría que hablar de la limpieza pulmonar que obtendremos con este tipo de vida. ¿Te has fijado en las ventanas de los primeros pisos? Muchas persianas están negras por la contaminación, justo lo que estamos respirando.

Sí, lo sabemos. Vivir en el campo no siempre es posible y no a todo el mundo le gusta, pero a nosotros nos encanta.

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