Las Agujas de Santa Agueda (Benicàssim)

Agujas de Santa Agueda

Todo estaba preparado para pasar un gran día en Las Agujas de Santa Agueda (Benicàssim) pero nada salió como teníamos previsto.

Sabíamos que la ruta era difícil, muy difícil. Pero aun así decidimos probarla a ver que tal y no nos pudo salir peor. Las Agujas de Santa Agueda están en el parque natural del Desierto de las Palmas en Benicàssim, Castellón. Son una pequeña cordillera de rodeno a muy pocos metros del mar.

Agujas de Santa Agueda

Para haceros un pequeño resumen de lo que es la ruta os diremos que no se hace andando, sino trepando por las rocas, algunas de ellas muy verticales, mientras vamos cogiendo cada vez más y más altura. La ruta planteada es circular de 9 kilómetros.

Agujas de Santa Agueda

Tras dejar el coche aparcado, fuimos caminando por un pequeño sendero unos cientos de metros siguiendo la PR-CV 397. Nos topamos con varias señales que nos guiaban hacía las agujas. Finalmente, en una de las rocas vemos un letrero que pone “Coto de Caza” y aquí es donde empieza lo divertido.

Agujas de Santa Agueda

De buenas a primeras el camino desaparece y la única alternativa es trepar por la roca. No hay camino marcado, no hay señales sólo saber que tienes que subir, y subir, y subir… y buscarte la vida para hacerlo. A mí me pareció divertido al principio, era algo diferente y en pocos minutos se cogía mucha altura debido al fuerte desnivel. Las vistas son espectaculares como podéis ver en las fotos.

Agujas de Santa Agueda

Hay momentos en los que es fácil quedarse atascado, sin encontrar camino para seguir subiendo. No nos quedaba otra que volver sobre nuestros pasos y buscar otra roca sobre la que subir y buscar un camino alternativo. La mayor parte del camino te lo pasas trepando a cuatro patas.

Si miramos atrás vemos lo que ya llevamos subido, que no es mucho para lo que queda, pero impresiona y por la dificultad te sientes muy orgulloso. La ruta no requiere ningún conocimiento específico, pero si estar en forma, tener buenas piernas y sobre todo mucha precaución y asegurar bien un pié antes de levantar el otro.

Agujas de Santa Agueda

Nuestro problema vino cuando miramos la hora. Eran las tres de la tarde, estábamos ya reventados y sólo llevábamos un cuarto de la ruta. ¡Sí! ¡Somos muy lentos! Pero se nos echó el tiempo encima y ya era imposible acabarla sin que se nos hiciera de noche. Aunque nos lo estábamos pasando bien, y teníamos ganas de seguir avanzando y subiendo cada vez más decidimos abortar y ser cautelosos. No queríamos pasar la noche en mitad de una montaña en la que nadie puede subir a rescatarnos.

Agujas de Santa Agueda

¿Cómo bajamos? Pues a lo salvaje, por uno de las faldas de la cresta atravesando el pinar y los arbustos hasta llegar al sendero PR-CV 397 que podíamos divisar desde arriba.




Por resumir os diremos que la ruta es muy espectacular, es divertida y diferente pero muy difícil. Sólo las personas acostumbradas a este tipo de espacios y en forma podrán realizarla y desde luego no es el lugar recomendado para pasar un “domingo agradable y relajado”. Quien quiera subir a las Agujas tiene que sufrir y currárselo. Eso sí, si eres uno de ellos la recompensa merece la pena por sus vistas, las formaciones tan espectaculares que forman las rocas y por la gran satisfacción que produce conseguirlo, satisfacción que nosotros tuvimos a medias.

Volveremos seguro. Es un reto pendiente. Cuando la hagamos completa os daremos todos los detalles.


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