Guía: Cómo elegir las botas de montaña




Botas de montaña

Cómo elegir las botas de montaña. Es muy frecuente, cuando nos lanzamos a conquistar montañas y descubrir valles, olvidarnos de lo más importante de la aventura: el calzado. Existe grandes diferencias al hacer una ruta con un calzado adecuado o no, es lo que marcará la diferencia entre andar cómodo y relajado o hacer que la ruta sea un infierno y abandonar antes de tiempo.

Si vais a una tienda especializada es fácil perderse entre palabras que ni los vendedores entienden, materiales, tipos de suela, caña baja o alta, transpirabilidad, posibilidad de poner crampones, tacos, fibra sintética o piel… Tranquilos. En esta pequeña guía os vamos a explicar de forma muy sencilla las cosas a tener en cuenta para que elijas el calzado perfecto para que tus rutas sean “un camino de rosas”.

El “mundo de las botas” de montaña ha cambiado mucho en los últimos años. Hace tiempo el calzado para este tipo de actividades era rígido, a veces poco transpirable, hacía rozaduras o eran poco flexibles. Actualmente y gracias a los nuevos materiales y la gran diversificación podrás encontrar el calzado ideal para cada actividad y elegir entre multitud de características.

Botas de montaña

La elección de un buen calzado es crucial haciendo de tus paseos una actividad más segura, cómoda, con menos cansancio y te permitirá llegar más lejos en tus aventuras. ¿Cómo de lejos llegarías con unas botas que te hacen daño o que no expulsa la humedad y el sudor de tus pies?

LA ELECCIÓN DE LA ACTIVIDAD

El primer paso es elegir el calzado en función de la actividad. No es lo mismo una bota de montaña de caña alta para un terreno abrupto que el calzado blando para rutas sencillas y tranquilas. En este sentido vamos a realizar tres clasificaciones, son estas:

CALZADO RÍGIDO
Este calzado es adecuado para la alta montaña, rutas muy técnicas y apenas permiten la flexión del pie ya que este va totalmente sujeto. No te extrañe si al usar estas botas te sientes un “robot” al andar ya que están preparadas justo para eso: que no te tuerzas el tobillo y suelen pesar bastante. No son unas botas para todo el mundo así que descártalas de inmediato si no vas a realizar rutas técnicas ni complicadas.

CALZADO SEMI RÍGIDO
Bastante más cómodo que el anterior y es el que usaremos en la mayoría de las ocasiones. Indicado para zonas de media o alta montaña o zonas levemente escarpadas. Sujetan bien los pies y los tobillos y evita que en zonas difíciles realices toda la fuerza con el pie ya que reparte la fuerza por la bota. Son también algo pesadas así que requieren un pequeño esfuerzo extra al andar. La combinación perfecta es un calzado semi rígido con caña media que veremos más adelante.

CALZADO BLANDO
Lo encontrarás muy parecidas a unas zapatillas de deporte normales, aunque mejorando el agarre al suelo. Indicadas únicamente para terreno fácil, que no presenta dificultades. Son ligeras y es fácil doblarse el pie si el camino se complica.

Botas de montaña

MATERIALES Y CARACTERÍSTICAS

Vale, ya tenemos claro qué tipo de calzado existe, aunque se podrían organizar de otras muchas formas, esta creo que es la más adecuada y sencilla para todo el mundo. ¿Qué nos queda ahora? Una vez sepamos qué tipo de actividad vamos a realizar y que tipo de bota o calzado necesitamos tendremos que fijarnos en otros aspectos no menos importantes como los materiales, la impermeabilidad o la caña. Vamos a ello.




    • Suela. Siempre, absolutamente siempre, deben ser suelas antideslizantes y con tacos que nos ayudarán a agarrarnos fuertemente al suelo y evitar caídas o accidentes. La mayoría de los tacos están posicionados de tal forma que eliminan por si mismos los restos de barro o piedrecitas que puedan quedar dentro. Infórmate bien sobre este tema ya que hay suelas muy avanzadas con puntas reforzadas para que no te dañes los dedos y talones especiales para ayudarte a absorber los impactos contra el suelo y que llegue de forma mínima a las piernas.
    • Transpirabilidad. A nadie le apetece que nuestros pies suden y la bota no sea capaz de expulsar este exceso de humedad. Por eso este es otro elemento muy importante a la hora de elegir una buena bota ya que si retiene el sudor nuestros pies acabaran literalmente cocidos dentro de ellas dando lugar a las odiadas rozaduras u hongos en los casos más extremos.
    • Impermeabilidad. Íntimamente relacionado con el punto anterior y aunque parezcan incompatibles es posible encontrar botas transpirables y que a su vez no dejen para el agua y humedad del exterior. ¿Haces rutas en invierno o zonas húmedas? La bota impermeable es la ideal para ti mientras que si sueles practicar actividades al aire libre sólo con buen tiempo debes buscar una buena bota transpirable que asegure que tu píe recibe aire y no guarda la humedad.

Botas de montaña

  • Caña. La caña es la parte alta de la bota, el lugar por donde metes el pie y se encarga de sujetar bien tu tobillo para evitar que este se doble. Según la altura de esta parte abraza más o menos tu tobillo y se clasifican en caña baja, media caña o caña alta. Lo más habitual es usar la media caña con terrenos algo complejos que aseguran bien tu pie y dejar las de caña alta pare los terrenos más técnicos y complicados.

Para finalizar te damos algunos consejos que seguro te serán útiles:

  • Nunca estrenes una bota el mismo día que te vas de ruta. Te arrepentirás. Intenta domar la bota varios días antes poniéndotela para pasear un par de horas y así tu pie y la bota se irán adaptando. Si puedes, usa para la prueba y doma el mismo calcetín que sueles usar para tus rutas.
  • Si mojas las botas déjalas secar al aire libre, el calor y las temperaturas extremas no son buenas amigas de las botas y pueden acelerar su deterioro.
  • Límpialas bien antes de guardarlas con un trapo húmedo y si tienen barro y restos de suciedad un manguerazo es el método ideal para limpiarlas.

Recuerda que tu pie y piernas son las partes que están en contacto con el suelo, son la parte que reciben todos los impactos al andar y que depende de un buen calzado que acabes bien una ruta. No escatimes dinero al comprar una bota pues es una inversión que marca la diferencia entre pies húmedos o secos, tobillos torcidos o firmemente sujetos, que te entre agua si llueve o no, que te duelan los pies o no. Un buen calzado es igual a una ruta feliz.





Dejar comentario